miércoles, 28 de noviembre de 2012

lunes, 5 de noviembre de 2012

Caso practico 1 José Fernández.


EL ACUEDUCTO DE SEGOVIA

  El acueducto, obra de la ingeniería romana, fue construido a mediados del siglo I d.C., época de los emperadores Domiciano y Trajano con el fin de aprovisionar de agua a un enclave militar romano , situado en el paraje de La Acebeda, llevaba a la ciudad las cristalinas aguas del manantial de la Fuenfría.
  El agua se recoge primeramente en una cisterna conocida como El Caserón, para ser conducida a continuación por un canal de sillares hasta una segunda torre, la Casa de Aguas, en la que se decanta y desarena antes de seguir con su camino. Después recorre un trazado 728 metros, el cual tiene una ligerea inclinación para facilitar que el agua fluya, hasta lo alto del Póstigo, a continuación el agua pasa por la plaza de Díaz Sanz y por último llega a la plaza del Azoguejo, lugar de máxima altura de las arcadas.
  El acueducto esta formado por 18km de canalización de agua, recorre la ciudad de Segovia de este a oeste, alcanzando los 28 metros de altura al salvar la plaza del Azoguejo. Sus 166 arcos de piedra granítica de Guadarrama y granito berroqueño y sus 20.400 bloques están unidos sin ningún tipo de argamasa, los sillares se mantienen unidos tan solo por un portentoso juego de fuerzas en equilibrio, el cual ha soportado durante casi dos milenios los elementos , solo siendo vulnerable a las acciones del propio hombre.
  El tramo más conocido y fascinante del acueducto cubre una distancia de 728 metros, en este tramo la mayoría de sus arcos están dispuestos en dos pisos, conocido en ocasiones como el el puente del diablo, basándose en una fábula popular.
 

Reconstrucción del acueducto
 La ciudad fue conquistada por tropas musulmanas en el siglo IX y Al-Mamún de Toledo destruyó algunos de los arcos del acueducto  , la reparación fue llevada por iniciativa de los Reyes Católicos en el siglo XV, encargándose de ella  el prior del cercano monasterio de los Jerónimos del Parral, D. Pedro Mesa. Se reedificaron 36 de los arcos, respetando la estructura original, aunque se pueden observar ligeros cambios como el liviano apuntamiento de los mismos o su labrado menos tosco.
  Los daños actuales del acueducto se reducen a la degradación medioambiental:
  Debido al paso del tiempo se han ido apreciando ciertos deterioros naturales en el edificio, algunos causados a la acción animal, como las aves o las plantas que viven en él, y otros debido a la humedad, a las fueres heladas y cambios términos, y además del factor natural, el factor humano, desde la cercanía de las nuevas edificaciones de la ciudad al monumento hasta las repercusiones de los conflictos bélicos.
 Esto provocó que a finales del siglo XIX nos encontráramos con un acueducto con aspecto muy viejo, pero a su vez fuerte y casi inmortal. Sin embargo, el notable aumento de la contaminación ha provocado un aceleramiento en el deterioro de los sillares.
  Los estudios realizados a cerca del deterioro de los sillares demuestran que existe una vejez del granito que compone el acueducto, así como una especial sensibilidad al ataque ácido. Su peso propio y la acción eólica no le producen directamente daños, pero el agua entre las juntas y la alteración del contacto entre sillares sí provoca la ruptura de los mismos.
  Lo que se pretende con el proceso de restauración es eliminar cualquier riesgo de desprendimiento de sillares, disminuir el proceso de degradaciñon de éstos y evitar a toda costa acciones no necesarias que impliquen irreversibilidad.




  En la época actual, concretamente en la década de los noventa, y bajo la dirección del arquitecto Francisco Jurado, se ha procedido a un minucioso proceso de restauración que ha durado casi 8 años.
 Durante estos 8 años se llevaron a cabo una gran cantidad de trabajos :
-         Medición de velocidad de transmisión ultrasónica en 19.460 sillares, lo que ha permitido medir de un modo objetivo el deterioro del granito en cada sillar.
-         Arrastre manual con reglas y limpieza y sustitución del material suelto entre las juntas de los múltiples sillares.
-         Limpieza sobre secado de la superficie exterior de los sillares.
-         Rociado superficial con agua acolchada, lo que sirvió para completar la limpieza en seco y para rebajar el nivel de microorganismos que ayudan a la degradación superficial.
-         Microcosido de piezas partidas sobre unos 1.187 sillares, con el fin de devolver la unidad al sillar con peligro de desprendimiento.
-         Relleno y cosido de laja exterior en 582 sillares huecos.
-         Consolidación de 621 sillares totalmente amenizados mediante inyecciones de resina epóxica.
-         Disposición de un canal de plomo sobre la cacera (839 metros)
-         Restauración superficial de la mampostería que rodea el canal.
-         Restauración de las dos casetas de decantación.
-          Revisión y manutención de las zonas restauradas.
-         Control de desplomes mediante plomadas ópticas.

  Después de realizar todos estos procesos de elaboró una base de datos que recoge toda la información hasta la fecha disponible del acueducto y toda la que se ha generado durante las sucesivas intervenciones.
  Para prevenir el deterioro del acueducto existe un plan de mantenimiento y conservación, el cual comprende lo siguiente: ------------
  Limpieza y revisión del canal de plomo cada seis meses; control de desplomes en las tres bases de medida anualmente; comprobación de la evolución de la velocidad de transmisión ultrasónica de unos 700 sillares cada dos años; sellado de fisuras de nueva aparición cada dos años y anotación en la base de datos de las nuevas medidas y reparaciones.
 El mantenimiento debe tender a devolver a la construcción a su función original, un edificio sin utilidad está condenado a la destrucción. El acueducto no puede restaurarse para cumplir funciones para las cuales no fue creado, devolverle su papel de conductor de aguas puede ser un comienzo para su revitalización.





RESUMEN DE LIBRO EL ACUEDUCTO DE SEGOVIA DE ALONSO ZAMORA CANELLADA.


Cap 1 : Una justificación para el acueducto.

 Se cree que la construcción del acueducto en su emplazamiento actual se debe a que un gran numero de celtiberos nativos vivían en esa zona, lo que atrajo a los romanos hasta ahí, pero ese acueducto era algo innecesario pues las reservas de agua de la zona eran mas que suficientes, se cree que se construyo ahí por motivos de carácter político.
 Aunque no se han encontrado edificios típicos de la vida romana, si se han encontrado casas de romanos de clase alta en la parta alta de la ciudad,  en el resto de la ciudad habia espacios libres y vivienda de tipo indígena.

Cap 2 : Los sistemas de conducción.

 Para la construcción del acueducto y su correcto funcionamiento era necesario que este tuviese una ligera pendiente para que el agua fluyera, esto se consiguió mediante la utilización de herramientas similares a las actuales, como escuadras, cartabones o medidores de inclinación.
 La piedra de la que esta hecha el acueducto no tiene un origen concreto, ya que se utilizaron diferentes tipos de granito, se cree que no todo proviene de una misma cantera , sino que proviene de diferentes lugares.
 Debe recordarse que los sillares estan unidos sin ningun tipo de argamasa, solo se apoyan unos en otros, posiblemente gracias a esto los sillares han podido adaptarse a la erosión, al viento y a los elementos naturales, aunque un gran numero de sillares están dañados, con grietas o rupturas.
 Para conseguir partir los diferentes bloques de granito se utilizaron cuñas de madera, posteriormente de metal, que se introducian en las grietas naturales de la piedra, la cual se hinchaba con agua y se rompía.
 Se transportaban con cuerdas reforzadas, rodillos rampas de madera etc
 Mediante una serie de procesos como el anathyrosis, se trató de remarcar las lineas verticales, para rebajar el volumen de almohadillado se utilizó casi siempre el golpe de pico.
 La erosión ha provocado la unificación de color y el aspecto exterior del monumento, lo que dificulta saber el aspecto original del mismo. 
 Las piezas se levantaban mediante el uso de pinzas o ganchos, para poder utilizarlas se hacían rehundimientos en las piedras, las piedras de niveles más bajos se colocaban mediante poleas y polipastos o animales.
 Para el ajustamiento final de los bloques se labraban unas muescas en éstos, en estas muescas se introducían palancas, con las cuales se hacía fuerza para acoplar el bloque.
 El conjunto recibe el nombre de “opus quadratum” que quiere decir obra realizada con sillares de sección cuadrada, cuyos lados, de apreciable regularidad, se disponen    verticalmente.

Cap 3: Las primeras citas.

 La grandiosidad del monumento es la causa de las numerosas citas literarias que ha concitado, además de ser el icono de la ciudad, marca de envases, escenario de  conciertos y ferias etc
 Lo que desconcierta es que habiendo tantas menciones literarias como hay hoy sobre el acueducto en la antigüedad no hubiese nada, la primera mención escrita data del año 1201, cuando llevaba mas de mil años construido y su primera representación grafica es una ilustración de una de las Cántigas de Alfonso X.

Cap 4: Descripción del trazado.

 En su comienzo, las aguas se tomaban del Río Acebada, pero las sucesivas obras que se han producido a lo largo de la historia han desfigurado los restos del antiguo trazado.
 Desde su captación actual y durante unos 13 kms el canal se es subterráneo, junto a él corre otro, entubado en 1929. La conducción llega a la carretera de La Granja, ese camino continua hacia Coca y Simancas, sin poder verse ya nada de lo antiguo.
 La conducción es la parte mas débil del acueducto, por lo que podemos estar bastante seguros de que ninguno de los restos de ese canal son los romanos.
 No se conocen datos a cerca de la situación de los antiguos depósitos de agua, se cree que pudieron estar a la entrada de la ciudad, donde la altura es óptima para dicho fin.
 Se han encontrado pequeñas edificaciones que son los antiguos decantadores.
 Otras construcciones se han encontrado como los desarenadotes, que servían para limpiar el agua de barro y tierra y de distribuirla por diferentes canales.
 Desde otra desarenadota comienza un tramo de arcos, se ve claramente que no fue obra romana pues algunos de los arcos son apuntados y muchos de los bloques están poco erosionados, con signos de cantero y proporciones menores. Algunos de estos tienen inscripciones, referentes a las restauraciones que ha sufrido. Al final de este tramo, el desnivel es mayor, por lo que comienza la construcción de doble arquería. Llegamos así a la plaza del Azoguejo, en la que destaca la altura del acueducto, 28,10 metros, en este tramo es posible apreciar notables cambios en la disposición de las diversas piezas de la cornisa.
 En el primer cuerpo de arcos falta una toda la línea de la cornisa pues sus piedras fueron reaprovechadas, las de los pilares que sujetan la estructura no fueron utilizadas porque no fue posible removerlas.
 El canal continua por un muro de mampuesto, nuevamente en un solo orden de arcos, llegando finalmente al Alcázar.

Cap 5: Las fechas de construcción.

 En el centro del Azoguejo podemos ver claramente que las piedras tienen huellas de la fijación de unas letras, estas letras estaban hechas en cobre dorado o latón, aún se esta intentando averiguar el texto que contuvo la dedicatoria al monumento. Como la tarea es muy complicada, aun no podemos saber con exactitud ni qué emperador lo mandó construir ni cuando, pero se sitúa entre la mitad del siglo I d.C y el siglo II.
 También se esta comparando este con otro acueductos romanos de la época para intentar atrubirle la edificación a alguien.

Cap 6: Las restauraciones.

 Numerosas restauraciones se han producido a lo largo de los siglos para conservar hasta hoy la construcción, la primera fue una temprana reparación en el siglo I.
 La siguiente restauración importante data del año 1071, tras la destrucción musulmana de muchos de sus arcos.
 Una de las más importantes fue la realizada por el monje Fray Juan, encargado por los Reyes Católicos, acomete importantes reparaciones del canal y arcos, pero lo más importante de esta obra fue la nueva toma en el Río Frío, así como un nuevo canal de granito.
 Entre 1483 y 1489 Pedro Mesa fue el administrador de importantes obras, pertenecientes a éstas los arcos apuntados, además de la destrucción de antiguas salidas y arquetas.
 En 1614 se hicieron unos extensos trabajos en los canales.
 Son motivo de reseña las restauraciones de 1974, las primeras movidas por motivos de conservación de patrimonio histórico-artístico, se cosieron sillares y dovelas, se inyectó cemento, se limpiaron adherencias..
 Entre 1994-95 se llevó a cabo otra restauración, se cosieron grietas.
 Gracias a estos esfuerzos el acueducto sigue en buenas condiciones, pero sigue habiendo agentes dañinos como los humos que produce la ciudad a su alrededor, aunque el ayuntamiento cortara el trafico por debajo de éste, lo que es motivo de agradecimiento. Debería cuidarse aun más la zona del monumento para que perdure su ya dañado granito.

FICHA BIBLIOGRÁFICA

Canellada Zamora, Alonso
El Acueducto de Segovia
Académia de Historia y Arte de San Quirce, 1995

José Fernández Giménez-Coral